No solo
"No solo de pan vive el hombre —dijo Jesús—, sino también de la palabra de Dios."
La preocupación por el alimento diario y el vestuario, así como la vivencia y la convivencia social, no debe anular el interés por la vida espiritual. Reserva diariamente algún tiempo para que te alimentes con la "palabra de Dios".
El pan mantiene al cuerpo y la fe mantiene al alma. El pan fortifica la materia y la fe dignifica la vida. El pan mata el hambre por poco tiempo, pero la fe atiende la necesidad para siempre. Cuida del cuerpo y nutre el alma, a fin de que te sientas pleno.
mensaje # - 94 -
Cerrar